4/10/08

Los Crímenes del Tiempo: Una excursión a La Delfina

por César H. París
No hay, al principio, nada. Nada. La recta línea del ferrocarril, vislumbrada a la izquierda del camino, es nuestro mapa, el hilo de Ariadna que nos lleva a destino. El auto rebota en los baches de lodo sólido suspendiendo el polvo de una tarde de otoño. La ancha senda de tierra forma parte de lo que debería ser una ruta nacional, una ruta por la cual los contribuyentes han pagado y que aparece en los mapas como asfaltada cuando lo único que vemos es arena y viento. ¿En qué bolsillos descansará el dinero que le robaron a este paraje? ¿Qué reloj detuvo sus minutos? ¿Quién mató a La Delfina?


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La ventanilla enmarca un paisaje repetido. La geometría pampeana no abunda en requiebres y aristas. La profundidad del horizonte parece, y es, infinita. Mis padres hicieron este camino, ella para ir a Lincoln, él para viajar a Los Toldos. En alguna parte se encontraron y siguieron juntos. Muchos años después me toca a mí detenerme en el sitio que para ellos era sólo una posta en el camino hacia la felicidad. Supongo que imagen que veían es la misma que veo ahora, cuando, en medio de una nube de polvo y sin previo aviso, el auto ingresa en La Delfina.

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¿Dónde están los que trajinaron esta senda cenicienta? ¿Por qué se fueron? ¿Y por qué tan pocos eligieron quedarse?

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Avanzamos lentamente. Ahora tenemos el terraplén a la derecha, a la izquierda hay algunas casas, dos, con las persianas bajas en la llana siesta pueblerina. De inmediato vemos el cartel de la estación, extrañamente pintado a nuevo, y atrás la estación misma, convertida en vivienda familiar, huerta y criadero de gallinas. "No hay perros" es lo primero que oigo, “vamos a la escuela” es lo segundo y aunque me esfuerce no puedo encontrar la relación entre las dos afirmaciones. Cierta lentitud , una suerte de suspensión de las horas nos circunda cuando nos detenemos frente a un bar de apelativo memorable: El Kascote
En una fonda de semejante nombre no pueden sino haber ocurrido hechos dignos de ser narrados, pienso mientras veo las persianas bajas y celestes como el cielo del otoño. El bar es una construcción rectangular, con profundas huellas de camiones y camionetas cruzando su entrada. De las pocas veces que pasé por este camino, no recuerdo ninguna en la que El Kascote estuviera abierto. Pero es bien evidente que fieles tuvo parroquianos fieles, supongo que yo sería uno de ellos si hubiera tenido la oportunidad. El Kascote promete frías noches escharchadas de estrellas y tórridas tardes de Gancia con limón a la sombra de un paraíso. Frank Zappa afirmaba que un país, para ser considerado tal, debía tener una moneda y una cerveza; si esto es así stambién es posible aseverar que no hay pueblo sin bar. Y La Delfína tienen dos. El otro es el del marinero, queda cruzando la vía y tiene una barra que supo ser reclinatorio de militares en algún casino de oficiales. Es tan larga que hubo que perforar la pared para colocarla. Hace unos años lo atendía una agradable mujer venida del Gran Buenos Aires, cuyo hijo había decorado el bar con hélices e insignias navales. Hoy paso por afuera y escucho el rodar de las bolas de pool. Un tractor embarrado espera que su conductor vuelva a llevarlo por la huella.

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Mientras caminamos hacia la escuela, son solo unos pocos metros, Tony nos cuenta de los Lóez Alfaro, un apellido que a fuerza de repetirse se va haciendo familiar. Se trata de una títica historia de hacendados, de estancias interminables, viajes transoceánicos y amistades peligrosas. Un latifundio que se extendía desde el cementerio de Los Toldos hasta aquí, subdividido luego en estancias como Maryland, La Oración o San Antonio. Apodos como “Bubi” o “Pipa” malogran cualquier intento de la ficción por superar la realidad. Los López Alfaro son una estrella menor en la galaxia de los Anchorena y los Mitre, pero en La Delfina son el centro del Sistema Solar. De hecho, el nombre del lugar deviene de Delfina López Alfaro, cuya foto descubierta por Tony en la escuela que esa familia una fundó es el motivo de todo este viaje. Electo Urquizo le dedicó duros párrafos en sus memorias a esta familia. Lo cierto es que uno construyó un pueblo, los otros, casi nada. Al escribir estas líneas no puedo evitar recordar que es con genealogías como la de López Alfaro con las que el arquetipo del estanciero se fundó. Y esa construcción permanece, ya sea en el imaginario, ya sea en la realidad, y alimenta la hoguera en la que este país arde hace meses.
Sin embargo, la sola visión de la escuela donada por Julio López Alfaro, uno de los hijos del matrimonio original, basta para hacerme olvidar aquello de "tener la vaca atada". Se trata de una de las escuelas más bonitas que he visto en mi vida, estilo colonial, escalones de mármol, rejas artesanales, herrería a medida y un patio verde y espacioso. Y más allá, chacras perdiéndose en la llanura. Me dicen que algunos chicos, cuando terminan la primaria y deben ir a la ciudad a seguir estudiando, sufren profundamente el cambio. Trepado al alto molino entiendo por qué: está muy claro que un ceibo es mucho más educativo que el frío mástil que decora los patios desolados de las escuelas urbanas. Con todo, es sábado y la escuela está cerrada, así que poco más que hamacarnos o dar vueltas en torno a la estructura es lo que podemos hacer. Nos espera el Club, seguramente ahí nadie nos impedirá el paso.

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Una de las cualidades de la naturaleza que más me atrae es su capacidad de reapropiarse de los espacios que el hombre abandona. El Club Atlético La Delfina es escenario de ese drama. Para entrar hay que avanzar sobre las colas de zorro que se anudan en torno a las rodillas. Un salto, una mano para ayudar a las chicas y ya estamos dentro. En realidad es un decir, puesto que el único adentro que hay hoy en este club son las profundidades insondables del los vestuarios bajo tres metros de agua. El resto es una ruina que se desarme alegremente bajo el sol. La estructura certifica un pasado, sino de esplendor, por lo menos de funcionalidad. El estiércol de oveja cubre los pisos de lo que seguramente era el buffet. Todo el club tiene un aire extrañamente moderno, impecable. Hay una pileta, cubierta de juncos y totoras, con poco o ningún uso. La cancha de fútbol tiene unas pequeñas tribunas y el pasto a la altura de las rodillas. Imagino un partido de zombies que patean la calavera de un soldado. La vegetación lo invade todo.
Sin embargo, el equipo de fútbol de La Delfina, con su camiseta inspirada en Gimnasia y Esgrima, sigue compitiendo en la liga tóldense. Y su sede estuvo mucho tiempo el Los Toldos, para dar paso luego a una de las bailantas más grandes que el pueblo haya conocido. Bajo la mano del Nano, en el Club La Delfina siempre había lugar para uno más. Sin duda, la historia de su club es el más acabado símbolo del devenir de la comunidad de La Delfina, de la mudanza hacia la ciudad ¿Cuántos tradicionales apellidos toldenses tiene su raíz aquí?

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Escucho una larga entrevista que Tony le hace a un viejo vecino. Por su memoria desfila la historia cotidiana, el valor de la yerba, el filo de los facones y el color de los ojos de su maestra. A su alrededor, hija y nietos y, ahora sí, perros. Muchos perros. El solar es el mismo que habitó toda su vida, pero toda esta construcción es moderna, ya que la parte trasera fue afectada por las inundaciones de hace más de una década. Habla del tren y de lo peligroso que era cruzar el puente. Extiende su brazo hacia el oeste y dice que todo allí estaba el pueblo. Pero no veo nada, creo que se refiere a chacras diseminadas y ahora indistinguibles del campo que las devora. En verdad creo que aquí nunca se constituyó un pueblo. Cuando nos estamos por ir, y el entrevistado lleva a Tony para mostrarle algún tesoro enciclopédico, le pregunto a su hija por qué la gente se fue de aquí ¿fue por la desaparición del tren? le digo "No, cuando el tren tampo¬co volvió ya no importaba" me dice "Yo creo que la gente se fue por moda, primero se fueron los hijos, y luego ellos. Al final no quedó nadie".

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Cuando salimos buscamos todo el camino el casco original, la primera construcción que levantó López Alfaro en este suelo. Pero era tarde y un manto frío se alzó del suelo húmedo. Ya era de noche cuando llegamos a Los Toldos. Un sábado más, un sábado menos. Mañana en la Delfina alguien se levantará temprano para carnear un cerdo.

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No hay, al final, tampoco nada. Nada. Sólo me llevo una intuición. La Delfina es lo que seremos. Sentada en su oasis de soledad parece decirnos: toda carrera termina aquí, nosotros sólo hemos llegado antes.

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29 comentarios:

  1. Esta buena la crónica, tan buena como triste quizás. Da un poco de pena… Cuando estoy en Los Toldos paso muy seguido por ahí, hay lugares y parientes para visitar más allá de La Delfina. Y la sensación de abandono al pasar se hace carne. Muchas de las veces me pregunto lo mismo que te preguntas en la nota; qué hubiera pasado si por ahí habría una ruta, o cómo estaría todo si el tren pasaría más seguido. Una vez me contaba mi abuela que cuando era época de inundaciones y los caminos eran intransitables había un tren especialmente para llevar gente desde Los Toldos hasta La Delfina, “el kilómetro”, Bayauca y el recorrido terminaba en Lincoln. Ese tren tenía hasta nombre propio, “El Lagunero” le decían. Mi viejo se prendió a la charla con mi abuela y me contó que una vez pusieron un tren especialmente par llevar gente desde Bayauca hasta El Triunfo para ver una final de fútbol entre los equipos de estos pueblitos, dice que el tren llevaba unos cuantos vagones llenos de gente ansiosa por ver campeón al equipo de Bayauca. Yo no podía menos que contagiarme la angustia que esos relatos dejaban. Recuerdos tristes de épocas felices. En cada lugar donde el tren paraba había vida, o mejor dicho, mucha más vida de la que hay ahora. El bolichero, del boliche que tiene pool, lo conocí gracias a mi viejo, es una persona muy amable, y divertida. A mi me causa mucha simpatía su ánimo emprendedor, el hombre es como un inventor. El auto que usa, o que usaba hasta hace por lo menos un año, era un auto armado con partes de muchos, pero lo más curioso era que al auto él mismo lo había reformado para que ande a gas; pero esto no tendría nada de extraño sino fuera porque en el baúl del coche descansaba una garrafa de las chiquitas. El tipo usaba gas de garrafas para hacer andar su vehículo!! Si mal no recuerdo le alcanzaba para hacer dos viajes, ida y vuelta. La garrafa le salía mucho más barata que cargar nafta, por supuesto. Yo no sé que empresa se hubiera animado a asegurarle el auto. En fin, la crónica me gustó, aunque me dejó como una sensación de angustia. La concentración de la gente en las ciudades es un hecho, y la desertización de la pampa lamentablemente también. Saludos!!

    p/d: Si algún día quieren hacer una nota o charlar con una mujer de 80 y pico de años, muy lucida, muy simpática, charlatana como pocas, y que supo vivir por esa zona, tengo alguien para recomendarles. Saludos!!

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  2. El epígrafe que encabezaba el borrador de esta nota (publicada originalmente en el número de julio de nuestra revista) era de un soneto de Quevedo que afirma "y no hallé donde posar los ojos / que no fuera recuerdo de la muerte". Alguien que leyó el texto antes de que se imprimiera me sugirió que lo quitara y me pareció una observación muy acertada: el clima del texto era de por sí lúgubre como para acentuar ese costado.

    De cualquier manera lo que se narra es lo que percibí y bien sabemos lo engañoso que resultan los sentidos. Posiblemente otro hubiera hecho foco en otros paisajes anímicos y el resultado sería distinto. Pero esto tampoco sería La Delfina, donde en definitiva la gente va de la felicidad a la tristeza de la misma manera que lo hacen en cualquier parte del mundo.

    Gracias por tomarte el tiempo para leer esta crónica JP. Espero que le haga una mínima justicia al buen rato que pasé por allí

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  3. Amigos manuelos, que agradable sorpresa. Descubrí el link hacia Klamahama así que voy a devolverles el gesto y alimentar el intercambio.
    Me suele poner sensible saber que hay gente dispuesta a seguir defendiendo los espacios que parecen ir muriendo. Es como cuidar a los viejitos, que nadie quiere cuidar porque son viejos y ya no tienen glamour ni es cool. Que porquería! Gran tarea, defender pueblos caidos en el olvido por el Sistema.
    Algo más: si tienen interés en recibir novedades de KH, les dejo mi mail para incluirlos en un boletín.

    Saludos, desde la norpatagonia
    Ariel, editor de Klamahama
    arielmartinez.kh@gmail.com

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  4. Hola Ariel, bienvenido a nuestro blog. Supe encontrar el tuyo hace un tiempo y se trata de un sitio apasionante, un verdadero catálogo de cultura pop y afines.

    Ya me annoté para recibir el boletín, espero noticias pronto. Saludos

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  5. Hola, me ha gustado mucho su articulo sobre La Delfina...¡que pena de abandono! Me gustaría mucho ver la foto de Delfina Lopez Alfaro y cualquier otra de esa familia que tuviese, ¿seria posible?
    Gracias de antemano,

    Beatriz

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  6. Hola Beatriz

    Las fotos de la familia López Alfaro están en el número 21 de nuestra revista. Delfina López Alfaro es la que ilustra esa tapa, que podrás encontrar en este link: http://bp3.blogger.com/_IySHWYXtLyw/SGDu65ce2ZI/AAAAAAAAAvY/JuTZD_k9dng/s320/tapa4.jpg

    Un saludo

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  7. Hola manuelos,quiero agradecer el artículo de La Delfina.Mis padres viven allí, y yo siempre que puedo me hago una escapadita, no solo para verlos a ellos sino también para estar allá, ver la gente, las casa, el paisaje(aunque lo conosco de memoria)y sentir el olorcito de...Que se yo.
    Mis padres nunca se movieron de ahí, ni creo lo hagan más adelante, y hoy, yo, con treinta años y una familia puedo decir que los entiendo y les agradesco. Y es más, si algún día puedo voy a ir para quedarme. Porque quizá en estos pueblitos no se tiene al alcace muchas cosas, pero se tienen muchas otras. Un beso grande.

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  8. La Delfi está re-buena, es divertida, tranquila, y siempre que puedo voy a trabajar. Arreo los terneros y vacas, ando a caballo y en moto y le lavo la camioneta a mi tío Mario y mi primo Donato me ayuda.
    Lo quiero porque es el lugar donde vivió mi mamá y además me gusta.
    Enzo Guty de Los Toldos.

    ¡¡¡¡¡¡Aguante La Delfina!!!!!!!

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  9. buenisimooooooooooo!!!!!!!!!ayer estuve en la delfi la escuela una pinturita!!!!!!!!esta recien pintada....miren que falta poco para los 100 años eh a ponerse las pilas los ex alumnos che!!

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  10. SOBRE LA NOTA DE LA DELFINA,ES FACIL DIFAMAR E INVENTAR HISTORIAS,SIN NINGUN RESPALDO ,EL QUE ESCRIBIO LA NOTA DEBERIA EXPLICAR A LA FAMILIA LOPEZ ALFARO ,EN QUE SE BASA PARA AFIRMAR TALES CALUMNIAS,EN EL CASO DE MI SUEGRO,JORGE LOPEZ ALFARO,ALIAS BUBI,NO CREO QUE HAYA ALGUIEN EN EL PUEBLO QUE TENGA ALGO PARA REPROCHARLE,TODOS LOS COMENTARIOS QUE RECIBI DE MUCHA GENTE,EN TODOS ESTOS AÑOS .FUERON QUE ERA UNA PERSONA EXCELENTE,HONESTA Y TRABAJADORA,ME GUSTARIA ENCONTRARME CON EL SR,PARIS,ASI NOS MUESTRA LAS PRUEBAS PARA DIFAMAR ALEGREMENTE A UNA FAMILIA QUE HACE MAS DE 150 AÑOS TRABAJA EN ESTE PUEBLO HONESTAMENTE,SALUDOS,MAXIMO PERALTA RAMOS MARIA PIA LOPEZ ALFARO

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  11. ¿A qué calumnias, difamaciones o mentiras se refiere señor Máximo? ¿Le molesta que llame a los Lopez Alfaro terratenientes? ¿y qué eran sino? ¿excluidos? ¿proletarios? ¿campesinos...? La verdad es que no sé lo que provoca su enojo.

    Por cierto: la prepotencia déjela para sus criados. Acá no nos gusta nada todo eso y por ahí nos enojamos también nosotros.

    Mis referencias son visitas al paraje, la lectura de los libros de Electo Urquizo y Menrado Hux y entrevistas con actuales y antiguos vecinos. Fuentes suficientes como para sentirme respaldado.

    Por último ¿no está de acuerdo? escriba usted la historia entonces, la gente de La Delfina le va a estar muy agradecida, tanto como nos agradecieron a nosotros el haber visitado tan lindo paraje.

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  12. Un tipo común2/6/09 0:17

    Hola me apellido “PR”. Soy nieto de inmigrantes como muchos de nosotros, mis abuelos fueron fundadores de una cadena de estancias y el pueblo “La Delfina”.
    Mi familia y yo hicimos cada peso a la vieja usanza, … lo ganamos trabajando … Antes se podía trabajar y se podía progresar. Soy un tipo de familia, tengo cinco hijos, 20 estancias, 250 cuatriciclos, 15 quintas en San Isidro, pero no se puede ser feliz si todo a tu alrededor está sufriendo por eso estamos distribuyendo nuestra pequeña riqueza a los habitantes originarios de estas tierras “los Mapuches”.
    Soy un tipo común con 3 rolex, 5 porche en el garaje, 3 vestidores, pero un tipo común que tiene un mensaje; quiero hacer la diferencia … ayudame, ayudate, … alica, alicate.
    Soy un tipo común, como vos, como ellos, como todas las personas que leen La Manuela Molina.
    Quereme, querete. Saludame, saludate

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  13. CESAR,LAS DIFAMACIONES A QUE ME REFIERO,NO SON JUSTAMENTE LA DE TERRATENIENTES,NUNCA TUVE CRIADOS ,NI SE DE QUE HABLAS,QUIZAS VOS SI LOS TUVISTE,NO ME DEDICO A DIFAMAR ALEGREMENTE ,TRABAJO HONESTAMENTE,COSA QUE VOS NUNCA LOGRASTE,SINCERAMENTE NO ME INTERESA SER PARTE DE TU CIRCO ROMANO,SEGUI MINTIENDO,EN ALGUN MOMENTO,LA GENTE SENSATA DEJARA DE LEER TUS NOTAS TAN VACIAS DE CONTENIDO,POR GENTE MEDIOCRE COMO VOS,EL PAIS ESTA COMO ESTA,LAMENTABLE,MAXIMO

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  14. Che, pará de trabajar tanto y tan honestamente que la muchachada del Jockey te va a segregar.

    Chau viejo, saludos a los Zorreguieta

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  15. Perdòn señores la intromision. Ante todo señor Peralta Ramos felicitarlo por la interrupciòn al absurdo de Bartoletti el dìa que vino De Vido, por el contrario de lo que opinaron algunos medios toldenses creo que fue totalmente oportuno. Por lo demàs, le dejo una pregunta y tal vez asì llegue a la conclusion de porque se habla de amistades peligrosas ¿que opina su suegro sobre la ùltima dictadura militar? Es que en este pueblo,la mayorìa, la repudiamos y no crea que estoy discriminando, pero si me dan a elegir prefiero no tener relaciòn con nadie que la avale (a excepciòn de un tìo viejo y fachistoide que a pesar de todo le tengo cariño porque no matarìa una mosca)
    Mis saludos señor Màximo, ojalà responda asì no hay malos entendidos, ah! y antes de irme, le aseguro que Cesar no es ningùn mediocre, la gente sensata no solo es la que piensa como usted, si saliera a relacionarse mas con la gente "mediocre" se darìa cuenta que tambien puede aprender mucho.
    Serìa bueno dejar la patoteada en el corral pues aquì no hay lugar.

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  16. Ranquel desterrado2/6/09 14:19

    Cesar:
    1-liberà los esclavos que tenès en el patio
    2-conseguite mil hectàreas para que tu trabajo sea honesto y simula sostener una pala cada tanto
    3-Instruite un poco, le faltan libros a tu living-room
    4-Y quedate tranquilo que para el circo romano ya tenemos el leòn!!
    Aguante Cesar! y cuidate !!!!!!!!!

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  17. Gente Mediocre???2/6/09 14:29

    Sr Maximo: Me considero gente sensata y me encanta leer La Manuela Molina ya que hacen algo por el pueblo de los toldos y el partido de general viamonte. Poco o mucho, bien o mal se esfuerzan y lo hacen con dedicacion y es un orgullo para todos tener gente asi y que realicen esta obra. Traen muchos recuendos publicando notas sobre los parajes, pueblos, personajes de la gente de aca y muchos articulos de la actualidad.
    Hacen algo, otros solo miran y critican.
    Y si el pais esta como esta sera que hay gente que tiene mucho y gente que tiene poco!!!
    Saludos, un abrazo para Cesar y sigan asi con LMM

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  18. Primero que nada veo que hay personas ofendidas, pero cuando se escribe sobre una familia, antes que nada, se debe estudiar la historia de ella, no solo escribir sobre oidas.Se que gente muy respetada de los toldos sugirio que nos entrevisten y nos pidan documentación, cosa que nos hubiera gustado hacer. Por eso es mediocre esribir poque si. Ningun periodista lo debe hacer .Con respecto a esto decidimos con mi familia, hijos y nietos de Jorge a. Lopez Alfaro escribir una nota realista sobre La Delfina y los Lopez Alfaro. La entrevista que le hicieron a un doctor en la estancia Meryland fue a Bebi Lopez Fresco no a Bubi Lopez Alfaro .
    Y otra cosa, en los Toldos ¿hay que ser fachista o montonero?¿no podemos tirar para adelante?. Nosotros no somos fachistas y mucho menos montoneros. Hoy tenemos 460 hectareas de las cuales no son muchas las agricolas, pero lo que mas valor tiene es la historia de mi familia vivida ahi durante 150 años y mi padre que no quiso ser enterrado en la recoleta y esta enterrado ahi solo, o mejor dicho, en compania de todos ustedes. Estamos orgullosos de nuestra ascendencia, no estamos en contra de la Manuela Molina sino de quienes escriben en ella desinformadamente.
    Maria Pia Lopez Alfaro y Maximo Peralta Ramos

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  19. Anchorena2/6/09 18:18

    Maximo te banco a Full!! Heroe de Los '90

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  20. Ante todo señor Peralta Ramos felicitarlo por la interrupciòn al absurdo de Bartoletti el dìa que vino De Vido.




    Serìa bueno dejar la patoteada en el corral pues aquì no hay lugar.



    quien te entiende fiona? cuando es para interrumpir un acto y desubicarse, porq lo que hizo este tipo fue una desubicacion, no esta mal, todo porq no estas vos de acuerdo, si estas de acuerdo que patoteeeeee y sino estas de acuerdo lo mandas al corralito a que deje su patoteada


    ah te aviso de no deve tener mas corralito porq ahora la vaquita no se ve mas se ve la sojita mandalo a la ruta que se siente comodo el piquetero

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  21. Cachito campeòn, te explico, cuando fue ese acto donde Bartoletti dijo que De vido nos regalaba obras me causò mucha gracia y me fuì (claro que no pensando que este fulano iba a meter mano en su caja de ahorros para las obras,eso si hubiese sido un regalo)Luego me contaron que este señor le dijo "disculpe señor intendente pero no nos regalan nada porque es de la recaudaciòn de nuestros impuestos"(no veo de que patoteada hablas vos), y pensè que bueno que alguien se lo dijo. Eso es todo, al dìa siguiete escuche en la radio que no era el momento de decirlo, con lo cual disentì totalmente porque sino era ese momento, ¿cuando entonces?. Hasta ahì vamos? Pero si me parece una patoteada lo que le dijo a Cesar porque no solo esta en un grandìsimo error sino que los modales son espantosos. No lo conozco a Peralta Ramos, asì que no me voy a meter con su vida personal y menos anònimamente. Es todo lo que te puedo decir, y nose en que parte del tema enganchas la soja. Lo de dejar la patoteada en el corral es una mera expresiòn, en fin, todo va en la susceptibilidad de cada uno.

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  22. uh!! me perdi... Peralta Ramos,Lopez Alfaro, Bubi Lopez Alfaro, Zorreguieta,Bebi Lopez Fresco, Estancia Meryland ,terratenientes,BartolettiDe Vido, Bayauca ,Delfina López Alfaro ,Electo Urquizo , Menrado Hux, SR Paris, hijos y nietos de Jorge Lopez Alfaro,La Manuela Molina, el lagunero, Klamahama ,Donato y Mario, Maximo, Maria Pia, Anchorena, esclavos, hectareas,impuestos, etc, etc, etc. Q es todo esto? Alguien lo pasa en limpio? Gracias!

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  23. Anónimo3/6/09 13:45

    César, su nota es mala y malintencionada.Águante las críticas.
    Fiona, estoy de acuerdo con usted, no nos regalan nada. Esto es lo que quiere hacer creer el gobierno: Nosotros les regalamos, los subsidiamos, les damos planes trabajar; asique calladitos y no se quejen.

    Raúl

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  24. Maximo, estoy de acuerdo con vos en q Cesar hace notas con poca investigacion, mucha imaginacion, demasiada tendencia politiquera y sin ver la realidad del lugar.

    Los viejos Lopez alfaro eran gente querida en La Delfina y ni hablar Bubi.

    En la nota habla de la escuela q fue donada por Don Lopez Alfaro, quien puso todo el dinero y la realizo con materiales de primera calidad.

    Tambien habla del club, pero no dice nada de la pileta realizada por un ex intendente (con campos en la zona) q la hizo con dineros publicos q dilapido y casi nunca se uso.

    La Delfina tiene hisotrias hermosas para contar, Los Redondo, Los iribarren, los Estanga, los Salono, los Iriarte, los Busso, ..... las semanas enteras de carneadas, los partidos de futbol con Bayauca, las domas, los bailes en el club. Comparto q con una buena investigacion podria haber armado una historia mejor, mas realista y no tendenciosa.

    Hoy hay funcionando un semillero q da trabajo genuino a mucha gente y uno de los propietarios es descendiente de los Lopez Alfaro, esta tambien es una linda historia actual de trabajo, esfuero, dedicacion e inversion.

    Saludos

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  25. Potter: mi texto no es una "historia" ni pretende serlo, la diferencia entre una nota de investigación y una crónica es que la segunda se basa en la subjetividad. Como bien aclaro en el comentario de más arriba, esta es La Delfina que yo vi. No hay más investigación que las notas citadas y de verdad no me interesó investigar sino ver el pueblo y contarlo ya que esto es eso, una crónica. De la investigación sobre el lugar se ocupo Tony, quien dedicó casi todo el número a La Delfina y donde aparecen las familias de las que hablás, así como la historia del club y todo lo demás ¿leíste ese número? parece que no...

    Sobre la familia en cuestión no me interesa decir más que lo que he dicho. Desconozco si la gente de La Delfina quiere o no a los Lopez Alfaro y de verdad no me interesa. Sé, y así lo he escrito, que Lopez Alfaro puso el dinero para la escuela. La cuestión podría ser ¿donó o devolvió? pero no me interesa entrar en ese debate.

    ¿Dónde ves politiquería en esta nota? Indudablemente todavía estás molesto por el texto sobre el Roundup, que sí es nota de investigación. Te invito entonces a que dirijas tus críticas hacia allí y no mezcles los tantos.

    Por otro lado veo que el enojo de Máximo se debe en buena parte a que no lo entrevistamos a él. Pues bien, se trata de decisiones editoriales que me exceden y de las que no participo porque quien lo hace tiene mi absoluta confianza.

    Raúl: no veo que la nota esté mal escrita, pero las opiniones son como las narices, todos tenemos una. Y la mía es la que he escrito.

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  26. No utilizo este espacio. me hice la costumbre de leer, y pensar. Pero dadas las circustancias de ataque al compañero y excelente columnista de Lamanuelamolina, profesor César Paris, quisiera decir dos cositas:

    1.Los que aquí opinan tan abiertamente sobre las bondades de este rincón de General Viamonte (y critican la falta de material y aspectos)no han leído ni observado la edición Nº20 dedicada a La Delfina. Con hacerlo basta para comprobar que toda la idiosincracia, con sus personajes, espacios y familias de este paraje allí fue expuesta. Por favor, ante sde hablar al menos, vean ese número.

    2.Al Sr. López Alfaro que aquí opina. Si supiera de dónde sacamos toda la información para nuestra producción de entonces, no hablaría tan descaradamente. Averigue. O al menos, lea lamanuelamolina de referencia. Y bienvenida sea la producción histórica de nuestros espacios, tan ausente y necesaria.

    3.A los molestos. Si tanto les molesta nuestro medio, no lo consuman. Aléjense. Busquen o produscan otro. Nosotros hacemos lo que nos gusta, y tratamos de hacerlo de la mejor manera posible. Bastante esfuerzo y divisas nos lleva. Los llenos, ni se lo imaginan.

    Gracias a tooodos los demás por comprar nuestra revista mes a mes y siempre, estar aquí. Los queremos.

    Antonio Andrés Adamini

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  27. Che no se metan con los dos mas grosos periodistas y escritores de los toldos, los unicos que tienen huevos loco!!! AAAa Cesar eso si vas a tener que leer mas, a maximo le parece poco lo que has y seguis leyendo "se debe estudiar la historia de ella" y "no solo escribir sobre oidas" JAJAJAJAJA

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  28. HE VIVIDO MUCHO TIEMPO EN LA DELFINA, LUGAR AL QUE AMO.
    CON RESPECTO A LA DISPUTA ANTERIOR... ME PARECE QUE HAY MUCHAS COSAS MAS IMPORTANTES QUE ESTAR DE ACUERDO O NO CON CESAR...
    SI ESTOY DE ACUERDO CON EL SR Y SU INTERRUPCION PORQUE ACA SOMO TODOS COBARDES Y NO SOMOS CAPACES DE DECIRLE AL INTENDENTE LO QUE EL CREE QUE HACE TAAAAAAAN BIENNN... ES SOLO CAMPAÑA... Y DE PASO INTENDENTE ACUERDESE DE LA DELFINA QUE ESTA BASTANTE ABANDONADA... Y CON GENTE QUE ESTA LLEGANDO QUIEN SABE DE DONDE... TOMANDO POSESION DE LUGARES COMO LA ESTACION GALPONES DEL FFCC CON AUTORIZACION DE QUIEN??? ES UNA LASTIMA PORQUE NO ES GENTE DE CAMPO Y NO ES POR DISCRIMINAR PERO DE DONDE SALIERONNN???? CUIDADO!!!

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  29. Anónimo24/7/09 1:20

    Estimado César: Sobre la cuestión si a la escuela la donó o la devolvió Lopez Alfaro , propietario de esas tierras desde la época de la ley de enfiteusis , solo quiero aclarar que dicha escuela se construyó por la ley 13246 del año 1948 gobierno de Perón que en el art.18 exigía a los propietarios de estancias que tenían más de 25 arrendatarios la construcción de una escuela para un mínimo de 30 alumnos si estaban a más de 10 km. de una escuela pública.

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