27/12/07

Coliqueo, el orgullo de la sangre

En una nota exclusiva de LaManuelaMolina, la interpretación de Rodolfo y Haroldo Coliqueo sobre la figura de su gran antepasado. La actitud diplomática del cacique, el asentamiento definitivo, y el sentido de pertenecer a un apellido muy particular. Conozca que opina una parte de la descendencia actual de Coliqueo.




Los pueblos siempre poseen una característica, una particularidad que los representa y les otorga identidad, un rasgo distintivo. A través de los casi 114 años que posee Los Toldos (1892-2006) muchos han sido los sucesos que podrían determinar ese rasgo, muchas personas y situaciones que podrían identificar en el mundo entero a Los Toldos como “el pueblo que…”.
Sin dudas la figura de Eva Perón marcó un punto de inflexión en este devenir histórico, pero hay otro que quizás posea un valor superior por su sentido entero para con la historia propia de Los Toldos, me refiero a la tribu mapuche, y sobre todo a un nombre: Coliqueo.

La figura del Cacique Ignacio Coliqueo posee trascendental relevancia, ya que a partir de él y sus decisiones, Los Toldos llego a ser lo que conocemos. No es gratuita la observación. Los Toldos se gestó por la utopía del tucumano Electo Urquizo que gestionó la llegada del ferrocarril y organizo la venta de los primeros solares, pero la posibilidad de bonanza que hizo que Urquizo se asiente aquí, no fue ni mas ni menos que el asentamiento indígena que desde 1862 prosperaba en estas “tierras de lagunas, médanos y suelo fértil”.

Hoy, Los Toldos es una de las comunidades que, en proporción de habitantes, posee el mayor número de personas de origen y descendencia mapuche del país. Y las miles de personas mapuche que viven aquí, descienden de los miles que llegaron bajo el liderazgo del lonko y Cacique Chileno descendiente de Caupolicán.
La vida del Cacique Ignacio (al igual que la de sus hijos) estuvo signada por la lucha continua y la diplomacia. Coliqueo fue un hombre de importancia nacional, como bien refleja la obra histórica del Padre Meinrado Hux (Ver notas anexas). Fue Coronel del ejército argentino, y líder de la organización indígena en esta zona de frontera.
En el primer número de Lamanuelamolina, decidimos hacer una revisión de la vida del cacique desde dos de sus descendientes que han estudiado y difundido la historia familiar. Rodolfo “el Chino” Coliqueo y Haroldo Coliqueo, Ambos han dictado conferencias, han gestionado ante el Estado diversos proyectos y si bien ambos se sienten un poco alejados de aquella época de difusión cultural, hoy en la charla, y las ideas que exponen, se los ve profundamente vinculados.

En principio, Rodolfo y Haroldo sienten un profundo respeto por la figura de su antepasado. Ese eje guiará la charla y las posiciones tomadas. Para Rodolfo, Ignacio fue “un gran luchador. Y un gran guerrero. Intervino en las batallas de Pavón, Cepeda, y otras aquí. Por ser una figura conocida creo que actuó en el reordenamiento del país, …actuó en cuestiones decisivas”.

Para Haroldo, Ignacio fue ”un aventurero, realista, que pensó “así no se puede seguir viviendo”. Sabía lo que era el fusil y sabía lo que eran sus lanzas. Sabía lo que era el sistema braile… Ignacio fue sobretodo un gran líder ”.

En el revisionismo histórico, la figura de Ignacio Coliqueo carga con una polémica. Se le reconoció la importancia de generar un espacio territorial para el asentamiento de su comunidad de cerca de 3.000 personas, estableciendo unidad con la Patria que se gestaba; y de igual modo se le acusó de luchar contra los demás grupos indígenas que no fueron sometidos al blanco. Y con los que se enfrentaban en sangrientas batallas por la defensa de malones en las estancias y pueblos de la zona.
Esta cuestión no podían estar ausente en la entrevista realizada. Al respecto Haroldo relata “Hay escritores como Alvaro Yunque (que lo respeto) que dicen que Coliqueo traicionó a su raza, por ponerse al servicio del ejército y “la conquista”. Yo en cambio creo que fue provechoso. Porque en la medida que se fue generando la tribu, que fueron viniendo pulperos, comerciantes, y algunos aventureros también, esto empezó a evolucionar. Y gracias a eso persistimos todos los descendientes de esa tribu, que luego fueron incorporados como cualquier ciudadano argentino. Los distintos caciques como Calfucurá, Namuncurá… fueron sucumbiendo, igual que hoy pasa. (…) Lo que hizo para mi fue una decisión inteligente. Para bien, y por eso subsistimos. La mayor parte de las tribus de la pcia de Bs. As para el sur, fueron exterminadas. El protegió a su gente como lonko que era, y tomo esa decisión que a mi entender, fue muy personal“.

Rodolfo también aprueba su actitud, “Yo puedo contar esta historia porque Ignacio, equivocado o no, de acuerdo al punto que se mire, tomo ese camino. Yo lo puedo contar, y en Los Toldos hay miles de mapuche que lo pueden contar por esa decisión de Ignacio. Inclusive aquellos que están en contra.

Yo creo que toda la familia a partir de Ignacio ha mantenido esa postura. Salvo aquellas dudas de Justo que no estaba tan convencido, todas las generaciones posteriores siguieron el juramento del padre”.

Tanto Haroldo como Rodolfo se han preocupado en trasmitirles a sus hijos e hijas el interés por su cultura originaria. El apellido no les pasa desapercibido y en sus vidas se encontraron con que hay que tomar partido por el mismo. “A veces tenes una presión del apellido aunque parezca mentira. -cuenta Rodolfo- En los lugares públicos te hacen sentir el origen que tenes. Yo siempre les trasmití a mis hijas de donde venían, tuvieron lecturas, dos se destacan en estas cuestiones, pero todas saben bien el tema. Lo hablamos siempre y vemos como ha sido la evolución también”. En tanto Haroldo, comenta “les he trasmitido a mis hijos y también a mis nietos. Hay mucha gente que reniega de su pasado. Aquel que olvida a sus ancestros no tiene futuro, esta desconociendo a su cultura, su historia”

Los campos de la Tribu eran muy diferentes a lo que hoy son. La comunidad aborigen era muy numerosa y como recuerda Rodolfo “En cada montecito vivía una familia numerosa. El movimiento que existía en los centros sociales que eran los boliches de la tribu, las escuelas, los bailes, los carnavales que se realizaban… Recuerdo la liga de equipos de fútbol que era muy numerosa. Cada paraje tenía su cuadro: Cramer, La Pradera, Resplandor, Liberal…, eso te da la magnitud de la gente que vivía.”
Haroldo recuerda que “En la década del 10 al 20 había mas gente viviendo en la tribu que en la planta urbana. Había bailes en lo de Cuneo y en lo de Cuchi Vega, yo era muy chico. Eran miles de personas. Había muchos equipos de fútbol, mas de 10, que luego fueron nucleados en el Club Coliqueo”.

¿Porqué entonces la decadencia y desmembramiento de la comunidad a partir de las décadas del 30’ y 40’? Ambos coinciden en que las oportunidades no fueron iguales para la gente de la tribu que para los de la ciudad. Rodolfo considera que “hubo un montón de factores para el desmembramiento de la tribu. Era una zona de minifundios que se dejo abandonada. No tuvo acceso al crédito, ni asesoramiento (fundamentales para minifundistas). Evidentemente la falta de apoyo económico y de capacitación técnica han sido determinantes para que la gente se alejara de su campo. Tuvo mucho que ver la falta de educación también. Hasta el 40’ nadie se interesó demasiado por la educación de la tribu. Pero no fue solamente acá. Pasó en toda América con los pueblos nativos”.

En igual sentido Haroldo comenta que “Siempre pedimos que se facilitara una línea de créditos, y era una paradoja, porque para los descendientes de los indios no había crédito pero si los había para comprar campo en la tribu. Fue así. No te facilitaban plata. Me queda la imagen del alambre todo desfigurado, cayéndose”. Pero también hubo otras actitudes que van más allá de la no ayuda, y se ligan a actitudes de apropiación irregular, y del lejano conflicto por la tenencia de títulos de propiedad sobre esos campos luego de la muerte del cacique. “Hemos reclamado la titularidad de las tierras -asegura Haroldo-. Algunos también la malvendieron por un factor importante, …la ignorancia. En aquella época la mayor parte de la gente no sabia leer ni escribir. Siempre hubo vivos, sinvergüenzas, gente hipócrita, mentirosos, mal amigos. Como a sido en toda América”, coincide.

Rodolfo da su punto de vista definiendo una variable que podría, para él, haber sido provechosa. “A medida que tomaron valor los campos hubo intereses y presiones para quedarse con ellos. Para mí fue intencional. Hay ciertas cosas que cuando querés que se terminen, las dejas a la deriva. La última Ley (9.231 del año 1978, que permite la división definitiva de propiedad en conjunto, otorgando los títulos de propiedad a cada poseedor de 3, 8 o 10 has.), no respetó la Unidad agroeconómica, contradijo lo que se hizo inicialmente. No tuvo lógica, fue hecha para terminar un problema de cien años, pero una pésima solución. No se resolvió la situación de los minifundistas, que sin apoyo se vieron obligados a vender o canjear sus campos por una casa en el pueblo… Lo correcto hubiese sido darle una Unidad Agroeconómica, con asistencia técnica y económica.”

Ser Coliqueo es un sello que de algún modo cargan. Descendientes del cacique luego de cuatro y tres generaciones, Rodolfo y Haroldo mantienen el interés y el orgullo de la sangre. Haroldo es bisnieto de Ignacio y nieto de Antonino Coliqueo. Rodolfo es bisnieto de Simón (hijo de Ignacio), quién fuera el último cacique de la tribu y que, llamativamente nos permitiría decir que hace de Rodolfo, “el último eslabón cacical”.

¿Se sienten orgullosos? Haroldo es determinante, “por supuesto que me siento orgulloso. Hay mucha gente que reniega de su pasado, aquel que olvida a sus ancestros no tiene futuro. Yo nunca sentí una carga mi apellido. Probablemente de chico, pero perdí a mi padre de chico a los 8 años y mi madre no era descendiente y vivimos en el pueblo y ahí notaba que ser genéticamente descendiente era un menosprecio, una mala palabra, una marginación. Por eso mucha gente ha ocultado sus ancestros. Pero yo no.”
Para Rodolfo el orgullo por Ignacio y su familia es “por su manera de luchar y por su manera de educar a la familia”. Y luego de un suspiro expone que su orgullo “no es solo por Ignacio, a veces siento que Ignacio fue uno más. Yo tengo orgullo por la sangre”.





Los movimientos actuales



En la última década varios grupos de descendientes de la tribu comenzaron a nucleares con el fin de reconstruir su identidad, luego de décadas de desorganización y pobreza, y un definitivo éxodo a la planta urbana. Hoy existen varios grupos que han generado espacios para el nucleamiento de personas de origen mapuche y realizan diversos proyectos culturales, sociales, informativos y educativos para repensar juntos, el origen y el futuro.



Haroldo se dedicó al rescate de su cultura desde los años 70, y actúa como un antecedente inevitable. Entre sus gestiones se encuentran la parquización de la laguna La Azotea, comenzó la enseñanza del idioma mapuche en escuelas de la tribu, recopiló información sobre la medicina mapuche, y ha publicado 2 libros. “Yo tengo relación con los dos grupos. Me han invitado a participar pero mis tiempos ya están pasados. Me parece importante lo que hacen, sobre todo la gente joven, siento que lo que están haciendo lo hacen bastante bien. Ahora se ha generado en los talleres muchos emprendimientos. Me parece que esta muy bien. Es un progreso para la tribu y el bienestar de la gente”.



Rodolfo, que dictó conferencias y fue un estudioso del tema también está interiorizado. “Creo que es positivo, porque se esta trabajando. A lo mejor hay puntos de diferencias, pero hay que reconocer que del disenso se sacan cosas positivas, a partir de él se puede construir. Lo veo muy bien”.




El Padre Menrado Hux



“El Padre Meinrado en primer lugar es una excelente persona. Buen sacerdote, un historiador al que le debemos el museo y la historia. Lo que ha escrito de Coliqueo y también de muchos otros, le debemos la historia. La memoria de Urquizo, las de Baigorria…


Además es un excepcional sacerdote en su función. No creo que exista en toda la Republica Argentina otro cura con las cualidades del padre que he destacado. Hay otros padres que hacen otros trabajos ligados a lo social que por supuesto también respeto. Pero Meinrado para mí es excepcional”. (Haroldo Coliqueo)



“Yo siento un gran agradecimiento para el Padre Meinrado por todo lo que ha escrito. No solo sobre Coliqueo, sino sobre todo lo demás, trabajos excepcionales. En el sur veía todos los libros de Meinrado en las vidrieras y yo me sentía orgulloso. No se destaca solo por escribir de Coliqueo. Se destaca por toda su obra sobre diferentes caciques y otros. Es mucho más. Es de destacarlo. Pienso que acá no le damos valor que merece, acá ni lo leen, ni saben lo que escribió. Nos impacta más cuando viene un artista de afuera”. (Rodolfo Coliqueo)

6 comentarios:

  1. Que hermoso reportaje!! Que orgullo tener sangre de bravos caciques!! Felicitaciones para las familias descendientes del cacique Coliqueo. Coincido plenamente con las sabias palabras de aquel que olvida sus ancestros no tiene futuro...














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  2. Soy descendiente de una mujer perteneciente a esa comunidad,ella tuvo dos hijas naturales con un italiano que ten{a campo por esa zona. Sus hijas debieron viajar a trabajar a Cap. Fed. siendo niñas aún. Una de ellas era mi abuela que se casó con un inmigrante español y con el tuvo tres hijos (entre ellos, mi madre) y posteriomente dos más de otro matrimonio. Mi madre a su vez se casó con un hijo de polacos (mi padre).
    No conozco nada de mis antepasados mapuches, ni conozco el pueblo. Me gustaría saber más de ellos.

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  3. Excelente nota la de Rodolfo y Haroldo Coliqueo, a pesar de las cosas que han vivido como la marginacion en algún momento sin duda se sienten orgullosos como lo describen por su sangre.
    Mis respeto para estos dos hombres portadores de un gran apellido

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  4. yo desciendo de ignacio coliqueo. soy su tataranieto. mi bisabuela era maria pilar, mi abuela eusebia painegual y mi mama maria pilar rinque. me siento orgulloso de pertenecer a esa descendencia.

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    1. Que bueno, encontrar familia! Yo tambien soy biznieta de pilar coliqueo, mi abuelo modesto medina coliqueo, mi padre modesto medina. Desciendo del primer matrimonio de pilar coliqueo, casada con Clemente Medina, con el tuvo dos hijos: modesto y rufino medina. Luego se unio con Painegual.

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  5. Anónimo9/2/14 21:21

    Brillante reportaje!. Rodolfo humildemente no menciona que en los amos 60 se fue a vivir a La Plata a estudiar Agronomía. Hoy es un destacado Ingeniero Agrónomo. Lo que habla del progreso de los descendientes de Ignacio. En aquellos anos lo conocí. Fidel

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